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martes, 2 de octubre de 2012
Descimbrado de réplica de Bóveda gótica
El próximo viernes día 5 de octubre a las 13,00, en el marco de la Semana de la Arquitectura en los Talleres de la ETSAM (aparcamiento de alumnos) se va a proceder al descimbrado de la bóveda de Joao del Castilho.
Se trata de una réplica de las bóvedas de la sacristía del monasterio de los Jerónimos de Belem, Lisboa.
Esta bóveda ha sido realizada a escala 1:3 en la asignatura: Taller de Construcción Gótica bajo la dirección del profesor Jose Carlos Palacios.
lunes, 8 de agosto de 2011
¿Arte o Superstición?
Ayer, domingo 7 de agosto, el Diario de León publicaba un artículo sobre la pequeña iglesia de Riaño que fue salvada del embalse a ser trasladada piedra a piedra. Al hacer el traslado, y su posterior montaje y restauración, fueron descubiertas una serie de pinturas que por sus características se enmarcaban en el románico popular tardío, es decir, a finales del s.XII o principios del s.XIII. Para darla a conocer, gracias a un acuerdo entre el párroco y el ayuntamiento de la villa montañesa, se pueden visitar hasta el 31 de agosto de 10.00 a 11.00 y de 20.00 a 21.00 horas, de martes a domingo.
Visité esa iglesia en el año 94 y recordaba sus pinturas vagamente, además, entonces la fotografía no era digital y era el atardecer, así que sólo poseo una foto de bastante mala calidad. Sin embargo, al artículo del periódico lo acompañaba esta estupenda ilustración.
Esto me hizo recordar de inmediato otras imágenes descubiertas hace ahora dos años cuando investigaba para el proyecto de rehabilitación de la Iglesia de Torre de Babia.
Como todos podeis ver, el dibujo pertenece a otra época, mucho más avanzada, en la que ya son comunes las representaciones de dragones (Renacimiento). Lo son menos en el Gótico, caso de las de Riaño, o al menos nos han llegado pocas muestras de ello.
En el caso de las pinturas de Torre de Babia, se hallan también en el ábside, solo que en la pared en lugar de en la bóveda, y ocultas por un retablo fechado a finales del s. XVIII. Todo el ábside está pintado con sencillos dibujos que tratan de emular la sillería recubriendo las paredes laterales y restos de otros motivos que aún se adivinan en la bóveda, incluida una paloma representando al Espíritu Santo. Sin embargo, la pared frontal carece de pinturas, lo que hace suponer que tuvo un retablo anterior, frontal, pegado a ella.
Eso significaría que esta figura estaría cubierta por ese supuesto retablo. Por lo que resulta sumamente curiosa su existencia. El dibujo, aunque perfilado toscamente y sin color, compone una figura completa, no le falta ninguno de los detalles ni elementos mencionados para el caso de Riaño, pero no está acompañado de nada más. Quizá quedó inacabado por un cambio de proyecto o quizá quien lo realizó sabía que habría de quedar oculto y su intención era otra.
En cualquier caso, la iconografía del Dragón es una de las más complejas existentes y está presente en casi todas las culturas del mundo. La más genérica de sus interpretaciones es la de representar algo terrible, el mayor de los miedos, y, por tanto, quien lo vence, se convierte en héroe. Razón por la cual, las novelas caballerescas medievales están llenas de caballeros que luchan contra dragones, emulando a sus patronos, San Jorge y San Miguel Arcángel.
Según el artículo del periódico:
Antonio González Matorra, presidente de la asociación cultural Montaña de Vadinia, describe así estas figuras: "Para representar al mal, al diablo, se pintaron dragones con cabeza perruna y grandes ojos, orejas puntiagudas, alargadas mandíbulas y cola de serpiente;..."
Antonio González Matorra, presidente de la asociación cultural Montaña de Vadinia, describe así estas figuras: "Para representar al mal, al diablo, se pintaron dragones con cabeza perruna y grandes ojos, orejas puntiagudas, alargadas mandíbulas y cola de serpiente;..."
Esto me hizo recordar de inmediato otras imágenes descubiertas hace ahora dos años cuando investigaba para el proyecto de rehabilitación de la Iglesia de Torre de Babia.
Como todos podeis ver, el dibujo pertenece a otra época, mucho más avanzada, en la que ya son comunes las representaciones de dragones (Renacimiento). Lo son menos en el Gótico, caso de las de Riaño, o al menos nos han llegado pocas muestras de ello.
En el caso de las pinturas de Torre de Babia, se hallan también en el ábside, solo que en la pared en lugar de en la bóveda, y ocultas por un retablo fechado a finales del s. XVIII. Todo el ábside está pintado con sencillos dibujos que tratan de emular la sillería recubriendo las paredes laterales y restos de otros motivos que aún se adivinan en la bóveda, incluida una paloma representando al Espíritu Santo. Sin embargo, la pared frontal carece de pinturas, lo que hace suponer que tuvo un retablo anterior, frontal, pegado a ella.
Eso significaría que esta figura estaría cubierta por ese supuesto retablo. Por lo que resulta sumamente curiosa su existencia. El dibujo, aunque perfilado toscamente y sin color, compone una figura completa, no le falta ninguno de los detalles ni elementos mencionados para el caso de Riaño, pero no está acompañado de nada más. Quizá quedó inacabado por un cambio de proyecto o quizá quien lo realizó sabía que habría de quedar oculto y su intención era otra.
En cualquier caso, la iconografía del Dragón es una de las más complejas existentes y está presente en casi todas las culturas del mundo. La más genérica de sus interpretaciones es la de representar algo terrible, el mayor de los miedos, y, por tanto, quien lo vence, se convierte en héroe. Razón por la cual, las novelas caballerescas medievales están llenas de caballeros que luchan contra dragones, emulando a sus patronos, San Jorge y San Miguel Arcángel.
En el bestiario medieval religioso, el dragón representa generalmente al demonio, pero algunos estudiosos, como Dontaine y Schneider, lo interpretan como símbolo de una plaga o enfermedad, respectivamente. Después de las grandes pestes que asolaron europa a lo largo del medievo, no es de extrañar la abundancia de su imagen.
Por otro lado, como ya dijimos, en la complejidad de su significado, también representan a un ser vigilante y fuerte, apropiado para guardar templos y tesoros, aunque en la iconografía cristiana predomina su carácter negativo.
Fuente: Diccionario de símbolos. Eduardo Cirlot.
jueves, 24 de febrero de 2011
Gaspar Becerra y la Arquitectura
La obra de Gaspar Becerra (Baeza 1520 – Madrid 1568) como pintor y escultor ha sido profusa y detalladamente estudiada, como demuestra sobradamente el artículo presentado por Carmen García-Frías que se recoge en el Volumen I de las actas del Congreso Internacional celebrado en la Real Academia de España en Roma del 8 al 12 de mayo de 2007 bajo el título Roma y España: un crisol de la cultura europea en la Edad Moderna. (Actas). Volumen I.
Su etapa de formación en Roma entre 1543 y 1558 y la influencia de Miguel Angel en él, estan sobradamente documentados por estudiosos diversos. Mientras que la última etapa de la vida y obra de Becerra, entre 1558 y 1568, transcurre en España, llegando a ser uno de los artistas encargados de la decoración con frescos de los palacios de Felipe II, en los que despliega todo su saber “romano”.
El primero de los grandes encargos que realiza a su regreso es el Retablo Mayor de la Catedral de Astorga, a partir de 1558. La presencia de Miguel Angel en la iconografía y las formas del Retablo es apabullante. Aquí y allá se pueden reconocer en sus figuras las trazas de La Virgen, del David y del Moisés sin sombra de duda.
Si bien la tendencia predilecta está clara, no es menos cierto la influencia de la obra de otros muchos artistas vinculados a la cantidad y diversidad de encargos que se realizan en el Vaticano en la época de la estancia en Roma de Becerra. Sin embargo, seguir sus pasos y los de sus encargos en la ciudad eterna ha resultado cuando menos dificultoso dada la escasez de pruebas documentales, por lo que hay numerosas teorías y especulaciones.
Personalmente, creo firmemente que debió trabajar en los talleres Vaticanos y que además tuvo que tener acceso a los diseños y bocetos de Miguel Angel.
Está comprobado documentalmente que Becerra trajo de Italia un arca llena de dibujos, práctica normal que el propio Vasari, uno de sus maestros, encomiaba y consideraba fundamental.
Algunas de las imágenes del Retablo de Astorga se corresponden más con los bocetos que con la obra finalizada del genio florentino. Es el caso, por ejemplo, del pequeño Cristo en relieve representado en la puerta del Sagrario de Astorga, que entremezcla asombrosamente los distintos detalles que en los bocetos están individualizados, porque Miguel Angel realizó dos modelos distintos para el Cristo de la Minerva. La primera de las tallas la desechó porque el mármol tenía una veta negra que le cruzaba la cara, por lo que, para hacer la segunda versión, cambió algunos detalles como la posición de las piernas y una de las manos.
La prueba definitiva, a mi parecer, estriba en la razón que ha dado pie a este post. Miguel Angel, representa al artista y humanista completo por haber sido un gran maestro en las 3 grandes artes: Arquitectura, Escultura y Pintura. Siguiendo ese criterio, de Becerra nos faltarían obras arquitectónicas y yo no estoy de acuerdo.
Tal vez la composición arquitectónica del Retablo de Astorga sea uno de sus “detalles” menos estudiados y casi todos los expertos se han centrado en otros aspectos y han dedicado a esta parte una descripción más o menos somera de la influencia de las modas romanas de la época, como bien resume Carmen García-Frías en el texto antes citado:
Sin duda, su propuesta de un nuevo tipo de traza y ornamentación retablística muy en consonancia con la arquitectura romana fue la causa fundamental de su elección por el obispo de Astorga, Diego Sarmiento de Sotomayor, pero también debieron ser importantes sus buenas relaciones con Roma y especialmente, con el cardenal Álvarez de Toledo, con quien Sarmiento tenía relaciones familiares49. El Retablo escultórico de Astorga es la obra fundamental para la consolidación de Becerra como el gran artista español del momento, ya que supuso una auténtica revolución para la tipología retablística española en la segunda mitad del siglo XVI, hasta bien entrado el XVII, pero además porque supo introducir el lenguaje figurativo miguelangelesco en todas sus imágenes escultóricas.
Y, sin embargo, tanto la traza geométrica como la división de espacios, la proporción y disposición del retablo, tienen su modelo en otra obra vinculada a Miguel Angel y el Vaticano: la adaptación de una parte de las Termas de Diocleziano como iglesia, la hoy conocida como de Santa Maria degli Angeli e dei Martiri y la construcción de un claustro en la parte posterior.
Este fue el proyecto póstumo de Miguel Angel, puesto que las obras se iniciaron el mismo año de su muerte, en 1563. Pero el proyecto llevaba tiempo en estudio y había requerido de un completísimo y exhaustivo levantamiento arquitectónico de los elementos persistentes de las monumentales termas romanas.
Entre la zona que hoy es la iglesia y los muros del claustro, ha quedado, desfigurada y perdida para siempre, la visión del espectacular conjunto que en el edificio romano original formaba LA PARED MONUMENTAL DE LA NATATIO.
Allí, desnuda y descontextualizada, sin acceso público y con sus espacios tan reducidos que casi resulta imposible realizar fotografías que permitan ver el conjunto, se alza uno de los más bellos ejemplos de la arquitectura pública romana de principios del S.IV d.C. La espectacular fachada tiene una disposición simétrica a ambos lados del acceso que comunicaba la Natatio con el Frigidarium. Acceso que hoy es el arco de triunfo que separa el cuerpo de la iglesia del presbiterio y la cabecera de la Iglesia de Santa Maria degli Angeli, que se asientan sobre la propia piscina.
A este y oeste del acceso, se disponen cuerpos arquitectónicos que forman entrantes respecto a la línea de fachada, el primero de ellos con planta ultrasemicircular y el segundo rectangular.
La planta del tramo ultrasemicular coincide EXACTAMENTE con la del Retablo de Astorga. Las estructuras sobresalientes que en la obra romana son la base del cuerpo de nichos que habrían de albergar las estatuas, se corresponden en el retablo con los de la Predela.
Pero no es la única coincidencia. La disposición de esos nichos en altura se corresponde con la división en 3 cuerpos y 5 calles que Becerra dispuso en el Retablo, aunque en el caso de las Termas, la calle central formaba un cuerpo único. De igual forma, el conjunto está coronado con un ático adornado con estatuas.
A falta de un detallado estudio sobre los elementos arquitectónicos que conforman ambos conjuntos e incluso una comparativa metrológica, no podemos afirmar cuánto hay de copia y cuánto se debe a la reinterpretación del autor pero, sin lugar a dudas, nos encontramos ante el modelo que dió lugar a la composición arquitectónica del Retablo Mayor de la Catedral de Astorga y en el resultado final podemos reconocer el genio del artista para dar trazas de Arquitectura como cualquier otro de los grandes humanistas de su tiempo.
A lo largo de la historia son numerosas las interpretaciones que se han hecho del edificio romano y cómo debió ser en origen, pero las contradicciones entre los detalles son numerosas. En este ejemplo de sección transversal, podemos vislumbrar una de esas propuestas y observar en detalle este espacio que constituye la razón de esta propuesta.
Fotografías originales de la autora.
Dibujo reconstructivo de las Termas. Scamozzi. 1580
Dibujo reconstructivo de las Termas. Scamozzi. 1580
DANESI SQUARZINA, S., “Michelangelo e le due versioni del Cristo della Minerva”. Roma, 2007.
FRACCHIA, C., “La herencia italiana de gaspar Becerra en el Retablo Mayor de la Catedral de Astorga”, Anuario del Departamento de Historia y Teoría del Arte, Universidad Autónoma de Madrid, Vols. IX-X, Madrid, 1997-1998.
FUNDACIÓN PATRIMONIO HISTORICO DE CASTILLA Y LEON. “El Retablo Mayor e la Catedral de Astorga. Historia y Restauración. Valladolid, 2003.
VELADO GRAÑA, B., “El retablo mayor de Gaspar Becerra”. Museo de la Catedral de Astorga, León, 1993.
El humanista completo. Becerra y la arquitectura by Monica Castro de Lera is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 3.0
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